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Geografía, agricultura y economía El Ecuador está situado en la costa pacífica del continente sudamericano, entre Perú y Colombia. La Cordillera Andina atraviesa el país de norte a sur, y de este a oeste, la línea imaginaria del Ecuador, que separa los hemisferios norte y sur del planeta. Es el país andino de menor superficie —283 600 km2— pero uno de los mayores centros de biodiversidad del mundo, gracias a la variedad de ecosistemas presentes en su territorio: la región tropical de la costa, el altiplano andino, la selva amazónica y las Islas Galápagos, de origen volcánico. Ecuador también es rico cultural y étnicamente. Los pueblos indígenas representan entre el 15% y el 25% de la población total, y los afroecuatorianos el 5% aproximadamente. Mestizos y descendientes de europeos completan el mosaico racial del país. En 2005, la población alcanzaba los 13,2 millones de habitantes de los cuales, aproximadamente el 40% vive en las áreas rurales. Ecuador es el cuarto productor mundial de bananas (FAO, 2005) y el segundo del continente latinoamericano después de Brasil. Las bananas representaron en 2004 más de la mitad de las exportaciones agrícolas del país, que sumaron un total de 1 958 millones de dólares. El Producto Interno Bruto agrícola representó en 2004 el 6,6% del total de la renta nacional. Dio trabajo a 1 242 000 personas, lo que supone aproximadamente un 23% del total de la fuerza laboral nacional, si bien el crecimiento del empleo en el sector registró valores negativos en el periodo 2000-2004. La agricultura sigue siendo la principal fuente de renta para la población rural pero su rentabilidad es variable, debido a la volatilidad de los precios de los productos básicos en el mercado internacional, y a la falta de acceso a la tierra, al agua, al crédito y a la capacitación de los pequeños agricultores. Los desastres naturales también contribuyen a elevar el riesgo de las actividades agropecuarias de los más pobres. Economía Ecuador es un país rico en materias primas. Las exportaciones de petróleo y de cultivos básicos como el banano han sido el principal motor de la economía ecuatoriana de las últimas décadas. Sin embargo, la caída de los precios de dichas materias primas en los mercados internacionales, combinadas con una serie de deficiencias estructurales del país —como el escaso desarrollo de otros sectores productivos y los bajos niveles de desarrollo humano y e institucional— llevaron al país al colapso a finales de los años noventa. La inflación y el desempleo se dispararon; las cifras de pobreza se duplicaron y buena parte de los bancos cayeron en bancarrota. A empeorar la situación vino el ciclón El Niño, que arrasó las áreas rurales pobres de la costa del país. La migración hacia Europa y Estados Unidos se dibujó como la única salida posible para cientos de miles de ecuatorianos. Para poner freno a esta situación, el gobierno ecuatoriano adoptó la dolarización de la economía en 2000, que sigue vigente en la actualidad. Esta medida marcó el inicio de un periodo de recuperación económica, a la que contribuyó en gran medida el aumento del precio del petróleo y el tipo de cambio al que se adoptó la dolarización, que favoreció las exportaciones. Los datos más recientes disponibles muestran que el sector petrolero sigue liderando el capítulo de exportaciones, suponiendo el 50% del valor total de ventas al exterior en 2004. Sin embargo, el crecimiento del sector parece haberse estancado —apenas creció un 1% en 2005, en contraste con el dinamismo del año anterior— a causa de problemas en la empresa estatal de petróleos, la limitada inversión de las compañías petroleras privadas y la creciente oposición de comunidades indígenas locales a las actividades extractivistas. En compensación, aumentaron significativamente las exportaciones de camarones, vehículos y atún en lata, y en menor medida, la de bananos. El Producto Interno Bruto (PIB) del país alcanzó en 2005 los 36 200 millones de dólares y su ritmo de crecimiento fue del 3,9 por ciento, entre los más bajos de la región . Por sectores, fue el sector servicios el que aportó un mayor porcentaje del PIB en 2005, un 66,2 por ciento, seguido de la industria, con un 27,5 % y en tercer lugar por la agricultura, que supuso el 6,3 por ciento. Las remesas enviadas por los emigrantes —estimadas en 1 604 millones de dólares en 2004— son hoy día la segunda fuente de divisas del país, después del petróleo, y contribuyen con un 5,3 % a la renta nacional, un porcentaje equivalente a la suma de todas las exportaciones tradicionales no petroleras. Según el Informe de Desarrollo Humano del PNUD de 2006, Ecuador alcanzó en 2004 una renta per capita de 2 322 dólares —o 3 963 dólares en términos de paridad de poder adquisitivo—, la cifra más alta de su historia. La distribución de la renta sigue siendo muy desigual pero las diferencias entre ricos y pobres también se han reducido en los últimos años según el informe del PNUD, que asigna a Ecuador un coeficiente de Gini del 43,7 uno de los más favorables de la región latinoamericana. |
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