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Geografía, agricultura y economía México es el tercer país más grande de América Latina, después de Brasil y Argentina, con una superficie total de 5 114 295 km2. Dos grandes cadenas montañosas dan forma a la topografía de México: la Sierra Madre occidental, paralela a la costa del Océano Pacífico, y la Sierra Madre oriental, que rodea el Golfo de México, bañado por el Mar Caribe y el Océano Atlántico. Al norte limita con los Estados Unidos de América y al sur, con Guatemala y Belice. México es el segundo país de la región con mayor cubierta forestal, después de Brasil, con más de 55 millones de hectáreas de bosque. La población mexicana se estima en 103.1 millones de habitantes (2005). Aproximadamente, tres de cada cuatro mexicanos vivían en zonas urbanas en 2000, un porcentaje similar al de la media latinoamericana. Los 63 grupos indígenas presentes en el país representan el 12 por ciento de la población total y se concentran en las zonas rurales del país. La República Federal de México se compone de 32 entidades federativas, siendo la capital del país el Distrito Federal. Agricultura México es el segundo productor agropecuario de la región latinoamericana después de Brasil. Sus actividades agrícolas y ganaderas representan el 13 por ciento del PIB regional (FAO, 2003) y el 3,8 por ciento del PIB nacional (Banco Mundial, 2005). Por sectores, la fruta representa el 30 por ciento de la producción agrícola; los cereales, otro 30 por ciento; las hortalizas, el 19 por ciento y las leguminosas, un 6 por ciento (FAO, 2003). Es el primer productor mundial de aguacate, cebollas, limones, limas, semilla de cártamo y carne de caballo. Sus principales productos agrícolas de exportación son la cerveza de cebada y los tomates. Las exportaciones agrícolas representan el 9,4 por ciento de las exportaciones totales del país (FAO, SOFA 2005). Por su parte, las importaciones de productos agrícolas suponen el 10,2 por ciento del total de las importaciones nacionales (FAO, SOFA 2005), siendo los principales productos adquiridos la soja, el maíz y la carne de vaca y ternera. La agricultura sigue siendo la principal fuente de empleo rural: tres de cada cuatro habitantes rurales trabaja en el campo, siendo la mitad de ellos mujeres. Sin embargo, recientes indicadores económicos muestran un progresivo estancamiento del sector:
El crecimiento agrícola fue mayor en los estados del norte, donde se practica una agricultura destinada a la exportación, en las tierras de riego y en las cosechas más vendidas. La población rural más pobre, en general, no es parte integrante de este sector. En México existe un particular régimen de propiedad comunal de la tierra: los ejidos, que tienen su origen en la Revolución Mexicana de principios del siglo XX. Los grandes latifundios existentes en el país fueron convertidos en explotaciones agrícolas de menor tamaño, gestionadas en régimen comunal. Aún hoy, la mitad de las tierras agrícolas de México se organiza en ejidos aunque la legislación relativa a estas explotaciones se ha ido flexibilizando para permitir a los pequeños agricultores vender o arrendar sus parcelas, e incluso emigrar sin perder sus derechos sobre las tierras del ejido. Economía Los indicadores macroeconómicos sitúan a México como uno de los países más desarrollados y con mayor renta de la región latinoamericana. Según datos del Banco Mundial, en 2005, la renta per capita de los mexicanos ascendía a 7,310 dólares, la más alta del continente. El país parece haberse recuperado de la conocida como Crisis del Tequila —una de las primeras crisis financieras de la era de la globalización, que entre 1994 y 1995 llevó a millones de mexicanos a la pobreza—, gracias entre otros factores, a su ingreso en el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) junto a Canadá y Estados Unidos. Sin embargo, el aumento de la renta no se ha traducido en una mejora sustancial en las condiciones de vida de los segmentos más pobres de la población. Según los datos del Banco Mundial, la pobreza seguía afectando en 2005 a más del 45 por ciento de la población. Para muchos de estos hogares pobres, la emigración es la principal estrategia de supervivencia. Un informe del Banco Mundial publicado en 2006 estima en unos 21 800 millones de dólares al año el total de remesas recibidas desde el exterior, de las que se beneficiarían más de un millón y medio de hogares pobres. Estos datos sitúan a México como el mayor receptor de remesas del mundo, y a nivel nacional, las remesas son la segunda entrada de divisas más importante, después de las ventas de petróleo. Fuente: FIDA |
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Rural poverty in Mexico
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